Acerca de mí
Una mujer que escribe desde Osorno en Chile, Región de Los Lagos
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Pluma en vuelo
o la acertividad del cariño
Comentario:
Jacqueline ha lanzado su tercera publicación: “Conjuros, lo importante es el ritual” después de su obra prima: “Mis primeros años” y su novela “Una Bruja Emplumada en el Tzolkin”. Esta es una obra de poesía principalmente, aunque incluye prosa y el aporte de otra escritora: Sol Solar.
Como ella misma afirma, es su última obra, cosa que leeremos como la conclusión de una etapa, el “cierre de un círculo”, como ella diría. Así que suponemos en esta obra a una autora madura, que nos manifiesta a plenitud su mensaje usando su propia estética y estilo, en las siguientes líneas intentaremos hacer acuso de recibo de ambos aspectos de un mismo todo: su “conjuros”
I.- ELLA
Suelta su pluma sin miedo, es una exploradora, pero no para buscar tierras que conquistar o pueblos para someter, sino para explorar lo que tenemos más cerca y que nos define sin ir a ninguna parte: nuestros sentimientos, sensaciones, deseos y todo lo que puede albergar el alma humana.
¿Por que bruja? ¿Por qué conjuros? Quizás porque es como las viejas instituciones han identificado el poder femenino para luego tratar de enterrarlo muy hondo o quemarlo en la hoguera. Pues entonces a levantarse con esa identidad, a vestir el antiguo manto para enfrentar el fuego de los modernos exorcizadores, (¡atentos! quizás podemos ser nosotros mismos). Este conjuro es un ruego encarecido a las mujeres para emprender el vuelo y sobre todo a nosotros los hombres para que cometamos ese acto de humildad que tanto nos hace falta, para que pronunciemos nosotros al fin el conjuro liberador, las palabras de perdón que podrían inaugurar una nueva era ¿y qué más femenino que eso? ¿Qué más cariñoso que cambiar el garrote por un susurro al alma?
¿Para qué todo esto? ¿Podemos acusar la labor de Jacqueline como algo ocioso, anacrónico o extemporáneo? Como quisiéramos evadirnos, pero si admitimos que la relación de pareja, la armonía de la familia no importan, claro, pero eso sería admitir que la felicidad humana está en el dinero que ganemos, en las cosas que compramos, en los bienes que vamos consumiendo. Otra vez sería el intento de querer definir la alegría de la vida como algo posible de objetivar y de medir. Otra forma de intentar negar que la felicidad está dentro de nosotros, en nuestra alma y en el alma de los que queremos y allí los cálculos matemáticos de poco sirven. Pero si hay cifras: la cantidad de mujeres criando solas, la crisis de las relaciones intergénero. La cantidad de padres huyendo de sus obligaciones con sus hijos e hijas ¿Acaso no es urgente enfrentar todo eso? Y frente a esto es que Jacqueline propone un cambio de enfoque: la finalidad no son las rejas ni los castigos, intentémoslo con otras armas: la palabra, la seducción, la magia cotidiana, la pluma que a pesar de ser sutil, debe ser capaz de “rajar” el alma, eso si, con la promesa anticipada de sanar la herida.
Quisiéramos escapar de esta encrucijada, de este emplazamiento y preguntarnos ¿Por qué Jacqueline no escribe sobre otra cosa? ¿Por qué no escogió otros motivos para su poesía? Y podemos contestarnos con otra pregunta: ¿Se puede en medio de una guerra alabar el vuelo de una mariposa? Y Jacqueline, y nosotros y todos, estamos viviendo el clímax de la guerra más larga, la más dura, la no declarada: La guerra contra la incomprensión hacia ellas. Y esta es una guerra que traspasa todo, lo que fuimos y lo que somos, hemos sufrido por milenios sus consecuencias y puede ser aún más devastador si no reaccionamos ya.
Sol Solar nos representa el guerrero, pero no el que siempre hemos querido ser: el conquistador de mundos y aplastador de enemigos. Nos insinúa que ese guerrero ya sucumbió en muchas guerras. Sol se esmera con mano pequeña en bosquejar el guerrero que se necesita para la nueva era: que lucha consigo mismo: sensible, capaz de reconocer el amor y rendirse ante el afecto, Sol Solar es La prosa justa que complementa el moderno pliego de Jacqueline, casi escrito a mano, casi enrollado y amarrado con una trenza de cabello para casi hacerlo circular a galope clandestino.
De modo que en este juego de géneros y actitudes, la pelota vuelve a nuestras manos con la quemante pregunta: ¿cómo se responde a un ritual tejido por cuatro manos?
II.- NOS
Antes de seguir, dejar sentado que este comentario no tiene una pretenciosa intención de universalidad, está hecha por una persona concreta, un pulso masculino en circunstancias particulares. Intentaré ser honesto aunque se que es muy difícil, ya que si recurriera a lo de siempre podría estar tranquilo, cualquier juicio de este estilo estaría apoyado por el juicio común, la opinión de todos, el respaldo de una sociedad machista que nos ha formado desde antes que tengamos memoria. Cuesta siquiera imaginar un juicio propio, una opinión enteramente nuestra, podemos creer que ha surgido desde nuestro yo profundo, pero ha sido susurrado por las miles de voces, las viejas voces de nuestra mente que han construido el gran embrujo de las ilusiones. Intentaré, de todas maneras, ser sincero.
Sin duda que esta obra tocará otros corazones de otra manera. Confieso mis limitaciones, no puedo ir más allá de este comentario, no puedo escudriñar más de lo que veo, no puedo estallar las rejas de mis esquemas. Quizás algunos de ellos, y sobre todo ellas, se atrevan también a compartir sus impresiones, experiencias y pareceres. Debemos suponer que es posible un contraconjuro y no hay más que construirlo entre todos y todas Si estas líneas ayudan a eso, me sentiré feliz de contribuir al ritual.
¿Querer explicar la poesía y prosa de Jacqueline? Sería otro grave error, el error cometido mil veces por quienes quieren siempre develar los misterios y explicar y explicar… ¡No!, las letras de Jacqueline hablan por si solas, tienen mil significados, es más, cada vez que se leen pueden evocar cosas nuevas o develar significados distintos ¿para qué entonces tratar de fijarlos? Además, sería tratar de meternos en la complicidad sagrada que surge entre la escritora y su lector/lectora. Mejor dejar fluir la magia de esta relación.
Esta obra nos obliga a abrir las sensibilidades para que entre el universo entero por cada poro de nuestra piel ¿Hay algo más difícil para nosotros, que aprendemos desde pequeños a ponernos duros, a tensar nuestros músculos y avanzar, no importa donde sea, no importa contra qué o quienes, pero hay que dejar todo atrás, al final lo logrado justificará todo lo que haya quedado en el camino? ¿lo justifica realmente? ¿No será que importa más cada huella dejada por nuestros pasos que la distancia recorrida?
¿Por qué este comentario? Eso también lo encontramos en sus propias palabras “porque se están develando los misterios” y eso nos asusta por dos costados: primero lo inesperado que vayamos a encontrar, pero también por lo que sabemos que vamos a encontrar: nuestras culpas y omisiones, la cloaca que hemos ido llenando de a poco quizás, pero por cientos, por miles de años. Porque ya es tiempo de aguantar el hedor y siquiera asomarnos a ella.
Pero ¿cuál es el miedo que nos ha mantenido prisioneros por mas de dos mil años? Tal vez es el mismo con el que ha partido este artículo, el miedo a quedarme corto, a no dar el ancho, a no ser capaz de llegar hasta el fondo, pero aun mas quizás, los fantasmas de quedar destruido, de que perdiendo la coraza quede poco y nada, el sentimiento íntimo de que lo que nos hace fuertes es al mismo tiempo nuestra mayor debilidad…
¿Qué podemos alegar en nuestro favor? ¿Que el mundo camina gracias al impulso masculino por incontables centurias, que gracias a este impulso se han elevado grandes construcciones, las carreteras, la producción? Pero eso es una triste defensa hoy en día que el planeta camina a grandes pasos hacia el colapso ecológico, que la violencia política y militar dominan las relaciones de los pueblos y que grandes masas han sido condenadas a la hambruna por un sistema económico que a fin de cuentas no ha resultado tan eficaz. Seamos sinceros, hemos combatido el fuego de la magia primitiva con el fuego del exterminio ¿Hay algo mas vergonzoso?
III.- ¿Antecedentes literarios?
Quisiera ligarla a María Luisa Bombal, por ejemplo, que es una de las primeras escritoras chilenas que empieza a escribir con pulso de mujer; a Gabriela Mistral, poetiza y maestra surgida de tierras diaguitas que fue capaz de aportar a la estructura educacional mejicana; Quizás a sor Juana Inés de la Cruz, mártir mejicana del machismo latinoamericano que la iglesia de su tiempo confinó al silencio y enclaustró su pluma en el blanco de las paredes de su convento, por el solo delito de ser buena escritora y mejor que muchos; A una Marta Brunet que con su “María nadie” hace una feroz denuncia; o a Marcela Serrano, justamente reconocida con el premio “Sor Juana Inés de la Cruz”, etc.- . Pero Jacqueline no se vincula, su poesía obedece a pulsos internos que surgen a ritmo propio. Si intentamos clasificarla se escurre otra vez como sutil pompa de jabón que se deja elevar por el viento hasta quedar lejos de nuestro alcance. No, ella es profundamente contemporánea, vive su presente a todo lo que puede, y en ese vuelo se vincula a la filosofía maya, a la cosmovisión mapuche, a la magia de la vida. Eso si lo reconoce y “se hace cargo” plenamente.
¿Definirla socialmente? Es una tarea inútil, ya que no es heredera del feminismo a la europea que llegó por los años 80, proclamando por radio tierra y otros medios escritos el derecho al aborto, al auto placer, a la disputa con el varón, etc.-etc.-. ¿A Helena Caffarena que dio su vida por el derecho a votar? En su poesía reclama mucho más que votar junto al varón, quiere mucho más, si tuviéramos que traducir su literatura en propuesta política tendríamos que imaginar un “consejo de las madres” o algo así, con competencias exclusivas, tomando decisiones que todos deberíamos acatar, pero no porque fuera un decreto obligatorio, sino por cariño, por protección, por que sabríamos que es por nuestro bien. No, Jacqueline es más latina, más nuestra, ella lucha por restablecer el vínculo cósmico entre lo masculino y lo femenino como dos caras de la misma moneda, como la dualidad de la que surge todo, como el equilibrio que defienden las cosmovisiones originarias.
¿Delia Domínguez, Marta Catalán, Jacqueline Lagos? Tampoco podemos unirlas a pesar que las une el mismo territorio, porque no forman escuela ni corriente alguna, ¿Podemos pensar en egoísmos, individualismos, o quizás que otras anti virtudes? No tenemos derecho porque son tierras inexploradas para nosotros, porque no debemos proyectar nuestra necesidad (¿debilidad?) masculina de formar ejércitos y establecer alianzas para luchar nuestras batallas. Las mujeres funcionan de otro modo, como Las machis mapuche que necesitan de otras machi diferente con las que deben lidiar, así prueban sus destrezas, pulen sus poderes, aumentan el poder de sus conjuros y sanaciones. No podemos pedir a las machis que lleguen a paces o armisticios: o se hacen mejores o mueren.
IV.- Conclusiones
Es una época de revelaciones, y sin duda Jacqueline va por ese camino, y a la vez una época de revisiones. Debemos revisar con urgencia hacia donde nos ha llevado la racionalidad imperante y la tecnología que resulta de ella. Debemos revisar nuestra relación con la naturaleza, Debemos revisar la política, que son relaciones entre los pueblos y sus gobernantes y debemos revisar las relaciones de género, que es nuestra conexión con el cosmos, como tan sabiamente nos advierte Jacqueline.
Menos mal que Jacqueline escoge la poesía, menos mal para nosotros que es capaz de generar belleza de lo que pudo haber sido un insulto, una bofetada, mil bofetadas, interminables bofetadas hasta quitarnos de la cara esa expresión impasible y serena de zombie manejado por una voluntad ajena. Ella en cambio escoge la poesía suave y delicada, pero con un objetivo claro, “como algodones blancos en línea recta” y esto queda patenta en la descripción de Osorno, una descripción hermosa, amorosa, donde se destacan cualidades, y no se menciona, como en la descripción de un amante, lo que duele: y lo que duele en Osorno son las cifras sobre violencia intrafamiliar, sobre el daño a los y las menores y la violencia hacia las mujeres, en los que desgraciadamente lideramos las encuestas nacionales.
No podemos seguir evadiendo las heridas internas, cubriéndolas con bolsas plásticas, así solo empeoramos las cosas.
Pero más, mucho más hay en la poesía de Jacqueline, un mundo femenino lleno de sutilezas y detalles, imágenes de estrellas enredadas entre las servilletas. ¿Algo de altanería literaria? tampoco lo veo, sobre todo en el manifiesto con que termina su libro, en el que confiesa que no ha leído mucho de lo que le han sugerido. Pero quienes consideramos que se debe escribir bebiendo siempre de los manantiales de la vida y que para avanzar no siempre es necesario hacerlo por caminos gastados no tenemos problema. ¿Qué se corre el riesgo de repetir, de encontrar algo parecido? Pues que bueno sería encontrarnos con otra, y otra que se atrevan a desafiar “al imperio” con el deseo de hacernos mejores, y ojalá esas algunas se conviertan en multitud.
Volvamos a la pregunta inicial ¿Para qué este comentario? Para una sola cosa: solicitar que esta obra no sea la última, que esa sensibilidad es para nosotros/as imprescindible, que motivos para escribir aún quedan muchos, Estas líneas no son mas que una rogativa; para pedir a la Tierra Madre que vuelva a tocar la pluma de Jacqueline. Ese es nuestro contraconjuro.
Noslen 2012
Nelson Adrián Clavería Pizarro RUT 9060998-K noslencl@yahoo.es

El poeta nortino que nos convoca, Julián Rojas seudónimo de Héctor Cordero Vitaglic, escribe sus primeros poemas a los diez años, pasando de ahí en adelante a formar parte de un sinnúmero de talleres literarios conociendo a destacados autores de la Perla del Norte, nunca a renunciado ni a sus ideas políticas ni al equipo de futbol que alienta.
Sus poemas han sido publicados en diversas revistas literarias en España, Uruguay, El Salvador, México entre otras.
Ha sido articulista del diario el mercurio, gestor, locutor, actor, libretista.
Ha conocido y presentado en su carrera a connotados escritores como Andrés Sabella, Alfonso Calderón, Enrique Lafourcade, y por supuesto a Hernán Rivera Letelier (en la foto). Amistad que de la que fuimos testigos en esta última feria del libro en Osorno.
Ha publicado el jardín de las sombras 1984
Cigarra 1987
La Hoja retorcida 1989
Fabula necesaria 1995, todos libros autoeditados. Actualmente persigue que su novela La cabellera de Berenice sea aceptada por alguna editorial y pueda por fin publicarla.
Julián Rojas reside en Osorno desde mediados del 2002 donde pasa a dirigir la agrupación Melipal, siendo además antologado en los libros, Magia de Luz y Sombra, Cuatro de Trébol, libros de un aporte cultural indudable a la ciudad y a quienes hemos tenido la suerte de ser llamados sus amigos.
Hablar de su obra pasa obligatoriamente, en mi caso, por la amistad que se ha generado a raíz de los innumerables encuentros literarios siempre cortos, en los que terminamos imbuidos en cambiar el mundo, haciendo metáforas de tragedias y/ o andurriales andados.
Julian Rojas, amigo, poeta, hoy ya no se cuál de estos conceptos es más preeminente. Fue uno de los primeros que validó mi intención de escribir. No sólo leyéndome, también entregando por escrito su parecer, de manera honesta, constructiva, sin dobleces , sin los fuegos fatuos del compromiso.
¿Será que esto último hace del hombre-poeta ir tras sus quimeras? ¿Que abandona todo con tal de buscar, perseguir, vivir el amor.?
El amor esquivo en un Sur que maltrata si no se conoce el canto de los hilos de lluvia, o si el cuerpo no está bautizado antes de los temporales.
Leer a Julián, es adentrarse en el talento y el ingenio creativo, sus poemas me llevan de la mano por procesos de vida, una vida en una constante búsqueda de la belleza de la soledad no sé si admitida, pero tantas veces quejumbrosa.
Puedo sentir los interminables sábados invernales roídos entre paredes viejas, o cuando ese pan amargo, guillotina la garganta cuando la espera se hace interminable…
Siento al poeta describir en este viaje con sus pinceles de tierra nortina un paisaje inhabitado de amor.
¿Será que la torta de novios nunca tuvo la intención siquiera de convidarle un mordisco y se fue pudriendo? ¿Cómo los cadáveres? Me detengo en el amor pedido entre cigarros, aviones caídos y un epitafio que pareciera decir que: hubo un hombre que nos perteneció y ni siquiera lo tomamos prestado…
No queremos que las cartas de Julián escritas en este verde-frio-sur queden en blanco, no queremos que sus palabras se indignen marchándose…o que los besos pegados en los rincones se vayan en la última estación de la memoria
Aliento que los fierros oxidados a los que dio vida en estos parajes puedan vivir sin olvidos, ni mugres bajo la alfombra…a que sus hielos no se queden pegados en la espalda.
Quiero que sus palabras, conmuevan, persuadan, alimenten, provoquen, quemen. Que susurren, que toquen fibras íntimas. Que titilen, que nos acompañen. Y se queden con nosotros.
Finalmente creo que nos une el mismo y último temor, “que al entrar en la tumba esta ya esté ocupada por otro(a) igual a mí”
Atte,
Jacqueline Lagos
Osorno, Diciembre 2011.-

A propósito de Conjuros, lo importante es el ritual, un libro que recibe, recoge y acoge retratos femeninos anudados que intenté pintar y/o urdir en un altar sagrado. Ante la enorme cantidad de palabras hermosas, viéndome en boca de otros, es que se hace necesario precisar que este libro fue escrito como dije públicament ...e sin miedos, en la intención que el desafío que un día asumí primero conmigo y después con "la femenina" que habita en todas, es decirles que se puede desanudar las hebras y hacer un Conjuro frente a los espejos puestos en este último libro. El ritual que han realizado ayer todos Uds. con vuestra generosidad al asistir al encuentro, el que me hayan acompañado en mi sentir: "visibilizar lo que el Hombre hace a la Mujer a la Tierra misma se lo provoca, una Diosa Madre que muestra sus dolores... que se hace necesario como sociedad prestar atención, antes que sea el ocaso..." Todo eso, más vuestros sentires, han dejado mucho amor y satisfacción en mi corazón. Por lo anterior, reciba cada uno y cada una, un abrazo cósmico deseando que vuestros días sean colmados de bendiciones con un final de año lleno de esperanzas.
Atte,
Jacqueline Lagos
Sobre "Los Cantos Ocultos"
“Antología de poesía indígena latinoamericana” de Jaime Huenún Villa[1]
Como bien se afirma, “… la poesía y la literatura indígena latinoamericanas viven hoy un período de renacimiento” y esto nos lleva a otra cuestión vital: ¿qué se entiende por poesía indígena? Y esto no es fácil, ya que se debe dar cuenta de muchos cambios y mestizajes en diversos planos. Renacimiento de las letras significa al mismo tiempo recreación de algunos conceptos ¿Es literatura indígena solo la que escriben los/las indígenas de claros ancestros y apellidos? ¿la que aborda ciertos motivos y temáticas reconocidas como indígena? ¿La que surge de un contexto geográfico específico (la comunidad rural)? ¿La que se escribe en lengua nativa? Sin duda que la respuesta es una mixtura de varias posibilidades, pero recorrer este camino es imprescindible porque nos ayuda a entender a los simples lectores por qué otros escritores o escritoras no integraron La presente antología.
Y esta pregunta es particularmente válida en el caso de la poesía aymara de nuestra tierra, que como bien afirma también Huenún, “… se unía a la música y a la danza” y es de esta manera que se conoce la poesía de Osvaldo Torres, en producciones sonoras difundidas por sellos discográficos que distribuyen a todo el país. Está también la poesía de José Segovia, Patara, no solo difundida paralelamente con las producciones del conjunto musical Arak Pacha (recomendado por el Ministerio de Educación), sino que publicada en auto producciones (Achachilas I y II) y que además recibió el reconocimiento y apoyo para su publicación editorial[2] . Asimismo la poesía de Oscar Arancibia Villalba se ha derramado en la música de varios conjuntos andinos desde los años 80, además de haber sido abordado exclusivamente en algunas publicaciones[3]. Y seguro que existen otros autores y autoras que este lector no ha podido alcanzar.
Sin duda que esta obra es un gran esfuerzo de edición y dignifica el trabajo de muchos autores indígenas que escribieron con gran sacrificio, aún cuando las condiciones eran tremendamente adversas, y quizás sea bueno que futuras publicaciones de esta línea enfaticen un poco más en los criterios de selección, de otro modo, el riesgo de ser confundidos como “ocultadores” puede presentarse.
Por: Nelson Adrián Clavería Pizarro (noslencl@yahoo.es)
[1] LOM Ediciones, 2008, CONADI Orígenes y Cultura del Agro FUCOA
[2] “PATARA, 25 años de canto y poesía a los pueblos andinos”. CONADI
[3] “CANTATIERRA, poética andina” CERCA y Agrupación Chuccuruma, 1988

La Corporación Mujeres Siglo XXI tiene el agrado de informar a la comunidad Osornina , la inauguración del Centro de Indagación y Experimentación para la prevención de la violencia de Género “Casa Interactiva Los Hualles”, actividad que se efectuará con invitados especiales el día jueves 17 de noviembre, a las 15 horas, ubicado en el sector Los Hualles, camino San Juan de La Costa.
Es un proyecto de la Corporación Mujeres Siglo XXI dirigido a sistematizar, validar y potenciar experiencias de prevención de la violencia de género, buscando convertir a las personas, hombres y mujeres de la Región de Los Lagos, en ciudadanos activos en la lucha por la igualdad de derechos y oportunidades.
La iniciativa busca contribuir a prevenir y eliminar toda manifestación de violencia de género en la provincia de Osorno, Región de Los Lagos a través de la adaptación y validación local de experiencias exitosas de trabajo en esta área.
¿QUÉ HAREMOS EN LA CASA? Queremos realizar talleres, cursos, exposiciones, películas, eventos y otros que podrán conformar la oferta habitual de la Casa, entre ellas, la utilización de los equipos y materiales documentales para la realización de proyectos y tesis, la indagación y experimentación de metodologías y herramientas, u otras necesidades de acción emergente de los proyectos de la Casa
Esta inauguración se enmarca dentro de las actividades que la Corporación tiene organizadas en coordinación con la Red Chilena contra la violencia para conmemorar el 25 de Noviembre Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres y las niñas y contamos con el auspicio de la Red de Salud de las Mujeres latinoamericanas y del Caribe RSMLAC
Atte; Olga Barrios Belanguer-Presidenta Corporación de Mujeres Siglo XXI

Lilian Galdames Bello, me cuenta que es una ávida lectora. Los libros que lee los toma de la biblioteca que existe en el lugar donde trabaja. Pareciera que la sencillez de sus gestos y su rica historia, fueron aval suficiente para que, apenas conocerla hace unos pocos días, me haya cautivado y contagiado de nuevo las ganas de seguir en este acto de escribir. Rincón tantas veces solitario e incomprendido.
Retratarla ante Uds., es hablar de tesón y de coraje, o como dicen en el campo, “el que la sigue la consigue”. Escucharla hablar del periplo que debió recorrer, de las puertas que tuvo que tocar y de las personas que conocieron su proyecto antes de llegar a plasmar Leyendo a la falda del Volcán Osorno, hace que reflexione acerca del “amiguismo literario” que muchas veces se escuda en una ceguera y sordera poco afortunada al no generar el tiempo-espacio a nuevas creaciones. Truncan el encanto y los créditos a la osadía, a la riqueza verbal de quienes se inician en este viaje inimaginable de la escritura.
La autora de este hermoso libro con ilustraciones infantiles, confiesa su admiración por Baldomero Lillo, maestro del realismo en Chile, quizás de ahí que sus páginas contengan la gracia de la honestidad, la primera intención de querer comunicar esa observación de la realidad hecha por esta mujer de campo, una entrega sin meditar en el impacto.
Situación que otros creadores usan y/o abusan.
Los relatos y poesía contenidos en estas cien páginas, tienen la afectividad y efectividad de contarnos historias recogidas en la imaginación o en la oralidad de los encuentros que la autora pareciera rescatar para nosotros, luego podemos afirmar que la simpleza en las palabras contadas sin esas ansias literarias, sin grandes pretensiones, valen por el sólo hecho de ser una manifestación humana.
Y quizás sea esa la invitación que se nos hace en este libro, un recorrido simplista de mirarnos con la naturaleza, en esa profundidad del recorrido diario, de lo cotidiano, sin olvidarnos que cada paso contiene el regalo divino de ser quienes somos. De volvernos al disfrute de lo que significa la compañía o una “vida de perro”, cultivar un huerto, la inocencia de los niños, o rescatar esa fábula que nos contaban los abuelos, todos ingredientes puestos aquí con cariño y anhelos de quién pinta de colores la vida campesina de Osorno Leyendo a la Falda del Volcán.
 
Cuando aún quedan sones de lo que fue la Primera Feria del Libro y las Artes en Osorno, organizada por la Universidad Santo Tomás, “quisiera dejar dicho” como el título del libro del poeta Pedro Pradines, que agradezco estas instancias a todos quienes hicieron posible este magno evento.Donde los que vibramos con las manifestaciones del arte y la cultura, nos regocijamos en el compartir, en amplificar nuestros sentidos, agudizar el instinto, generar lazos, encontrar buenos poetas, regalos todos que nos hacen bien.
Nos merecemos los de vida provinciana, tener cerquita el privilegio de ese encantamiento con nuestros grandes embajadores de la palabra.
Una Pía Barros, una mujer con vehemencia y consecuencia admirables. Pablo Simonetti obras y discurso con una hermosura que solo se da en los que hablan con el corazón. Un Hernán Rivera Letelier, un fiel y digno caballero que honra su origen y las letras. Un Héctor Veliz Meza, una clase magistral para siempre recordar que hablar-nos bien nunca será demasiado.
Siento que estos espacios nos resguardan, nos hace recordar que somos seres humanos con capacidad creativa, que siempre será bueno desaburguesar-nos para volver a re-encantarnos con ese espíritu que se nos esquiva entre tanta maraña progresista. Y que no hay nada más hermoso que un abrazo tejido con y desde hacer gratuidad, dar y/o recibir el respeto que significa la cultura para un pueblo.
Osorno se enaltece con esto y seguro hoy se mira con otros ojos.
Felicitaciones.

En el reciente Primer Encuentro de Editoriales Independientes, Pura Palabra, en Isla Negra, organizado por la Fundación Pablo Neruda, Editorial Economías de Guerra y Ediciones Una Temporada En Isla Negra –editorial independiente que dirijo-, todos los panelistas invitados coinciden en varios hechos fundamentales, entre otros: generar espacios a escritores noveles y emergentes, poner a plena luz nuevas opciones estéticas y éticas, desarrollar diferentes modos de vincularse entre las editoriales a fin de producir una sinergia en el trabajo editorial que articule el debate, el intercambio, cercanía, ideas y acciones, todo ello a modo de contribuir a fortalecer una propuesta más que apunte al quebrantamiento de la costra oscurantista heredada de la dictadura y consagrada por el sistema neoliberal dominante.
Y es que la situación cultural de nuestro se arrastra durante décadas, y que en palabras de Jaime Pinos –escritor/editor de Lanzallamas- “es adversa, qué duda cabe. Se edita en un país que parece entregado al poder del dinero y los ritos del consumo. La literatura no existiría en la sociedad capitalista, si no se la hubiera encontrado hecha, escribió Ricardo Piglia. Palabras aún más válidas a la luz de la historia cultural chilena de las últimas décadas. Consumidores en vez de lectores. El libro como mercancía antes que como bien cultural. Predominio de la edición comercial que concibe el libro como un mero producto que se oferta igual que un electrodoméstico o un par de zapatos. Y se consume con la misma banalidad”.
Tal vez lo interesante de este fenómeno editorial es que se anima a plantear una tensión fecunda entre estética y ética, entre autogestión y colectividad (colectivo v/s colectividad) entre heterogeneidad v/s homogeneidad. Tensión entre unidad del libro v/s masificación. Entre industrialización v/s artesanía. En fin, todos estos “versus” representan dialécticas que tensionan el mundo de las editoriales independientes y junto con ello promueven el desarrollo del pensamiento crítico y reflexivo de la comunidad de creadores, lectores y producidores de libros.
Este es el contexto en el que surgen y se desarrollan una gran cantidad de editoriales independientes, contexto en el cual Ediciones Una Temporada en Isla Negra no quiere estar ausente, y, para ello, genera espacios que utilizan escritores como Jacqueline Lagos y ahora Christian Oyarso Asenjo, autor del poemario Versos a tu ausencia.
Este es el primer trabajo de Christian Oyarzo, y, como todo primer trabajo cuando se vuelve a releer después de transcurrir unos años, él se preguntará ¿por qué me permitieron publicar esto? Y aquí está la clave para los que nos auto proclamamos escritores: Christian se formulará la pregunta puesto que en el tiempo transcurrido son varios los títulos ya publicados, títulos que seguramente lo consagrarán como poeta de tomo y lomo que es. No obstante, el talento al igual que la buena tierra, siempre habrá que trabajarlo y abonarlo, regarlo y mantener las malezas a raya. Seguramente la cosecha será generosa y abundante.
Mis venturas y parabienes para el poeta!!
Isla Negra, 8 de Septiembre del 2011.-

Una trilogía que se hereda de la unidad de una mujer que se fue plasmando entre los recuerdos de una lozanía siempre presente, el camino incierto de las piedras en su prístina adolescencia, y por último la lluvia y el sendero espiritual, trazado desde sus propios encantamientos una vez que el adulto reflexionar de sus pisadas, le forja el alma de vivencias y ritos.
En su deambular literario, Jacqueline nos interna en el bosque profundo de su verde sur colosal, con toda la curiosidad de una pluma ávida de historias que entrañablemente viene con ruido de cascadas, trinos de pájaros y el balido lejano que enciende las noches frías de su generosa tierra.
En sus escritos, se advierte la tinta india que la recorre con todo un ritual casi esotérico aunque anclado profundamente de su naturaleza terrestre y cosmogónica. Matices que, sin dudas, insertos en un lenguaje de sublime heterogeneidad, nos hace propios.
Partir desde la puerta de su casa para llegar a volar por los intrincados vericuetos de su mística curiosidad hasta alcanzar laderas celestes, es un placer desmedido, sortilegios de increíble belleza.
Sus tres obras, gestadas en su debida oportunidad, hoy Jacqueline las reúne, con el escondido propósito de dejarnos un legado de trascendente belleza literaria y un generoso testimonio de vida.
Vengan a recorrer este valle que asombrado mira, cerros, montañas, volcanes y ríos y contempla deslumbrado los misterios lácteos de un firmamento estrellado. La niña bruja, aparecerá en el menguante de la luna montada en su escoba de luceros.
Por:Jaime León Cuadra
Agosto 2011-Québec, Canadá.
*Derechos de Portada: Cristobal Sandoval L.
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